8 ancianos perdieron la vida y varios infectados en asilo

Bueno mi gente, la situación con el coronavirus va de mal en peor, los casos continúan aumentando y la gente no se está cuidando, el resultado de esto podría ser terrible.

Datos suministrados por el Caribe cuentan que al menos ocho ancianos internos en el Hogar San Francisco de Asís, en el Distrito Nacional, han fallecido desde el pasado jueves bajo sospecha de coronavirus y un número indeterminado presenta síntomas de la enfermedad tras desatarse un brote en el centro.

La directora del asilo, la religiosa Juliana Bailon, fue ingresada en el hospital Marcelino Vélez Santana y otras dos monjas que prestan servicios en el hogar también fueron aisladas con la enfermedad. Como un presagio de lo ocurrido, el pasado 18 de abril, la doctora Alicia Núñez, quien lleva 28 años trabajando en el Hogar, advirtió que necesitaban 80 pruebas PCR para hacérselas al personal de atención directa que labora en el centro, a fin de evitar una tragedia que pudo haberse evitado. “El riesgo de contraer la enfermedad viene dado a contaminarse con el personal de atención directa, los cuales van y vienen desde sus hogares, salen y entran al asilo, de ahí que si logramos identificar cuáles poseen el virus, que pueden no tener síntomas, evitaríamos que los ancianos enfermen, imaginando este en este caso, el peor de los escenarios”, colgó la galena en la cuenta de Instagram del colectivo Somos Pueblo, presagiando lo que podía ocurrir.

Sin embargo, fue ayer cuando el Ministerio de Salud Pública, el Servicio Nacional de Salud (SNS), el Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (Conape) y el C5i del Ministerio de Defensa intervinieron el centro ubicado en el kilómetro 11 y medio de la Carretera Sánchez, el cual alberga más de 200 envejecientes, en busca de más contagiados.

Mediante un comunicado de prensa, la directora de Conape, Nathali María, aseguró que se investigan los motivos por los cuales, supuestamente, el centro no había notificado ninguna novedad sobre el estado de salud de los internos a esa institución. Refirió que desde que el presidente Danilo Medina declaró el país en estado de emergencia, el Conape dispuso medidas en todos los centros geriátricos y diurnos del país, así como su personal, para evitar el contagio del COVID-19.

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Reportes de prensa del pasado 13 de junio detallan que el Conape intervino el asilo por supuestamente violar los protocolos de recepción de donaciones y de visitas al centro dictados durante la pandemia. En ese momento, la directora de Conape designó a José Estévez, supervisor de los centros de adultos mayores del Gran Santo Domingo, para garantizar la aplicación del aviso de fecha 17 de abril de 2020 que suspende todas las visitas a todos los centros adscritos a la institución y la circular 010 2020, que establece el protocolo para recibir las donaciones de personas, instituciones y empresas interesadas por los adultos mayores.

Aunque se esperaba la comparecencia del ministro de Salud Pública, Rafael Sánchez Cárdenas, en la habitual rueda de prensa para ampliar detalles sobre este suceso y pasar balance a la situación epidemiológica del país, esta fue suspendida por alegados fallos técnicos.

En la información que trascendió a través de las redes sociales, voluntarios mostraban su tristeza e indignación por lo sucedido y resaltaban la escasez de insumos para la protección de los adultos mayores, como mascarillas, gel antibacterial, batas, productos de limpieza, al punto que se habilitó una carpa para recibir donaciones de estos materiales y medicinas.