La fertilidad en los ancianos.

El mundo sí que está lleno de cosas insólitas, ya que siempre nos sorprende con situaciones que parecen ser sacadas de una película de fantasía. En esta oportunidad, queremos hablarte de un caso de fertilidad in vitro, que impactó al mundo entero, se trata de la historia de Teresa Mendoza, una mujer que durante décadas buscaba convertirse en madre y no podía lograrlo. Según su testimonio, afirma que había hecho todo tipo de procedimientos para poder salir embarazada, pero casi todos habían fallado.

Sus intentos para ser madre llegaron hasta los 50 años, pero su oportunidad de cumplir su anhelado sueño, estaba por llegar 51 años después, con un novedoso tratamiento de fertilización in vitro. La anciana al enterarse de este tratamiento, no dudó en contactar a un especialista para realizárselo, pero el ginecobstetra al ver que Patricia estaba entusiasmada en ser madre a su avanzada edad, no dudó en decirle que no podía realizarse tal tratamiento, ya que su vida podía estar en juego, pero la mujer de 101 años que gozaba de un buen estado de salud, estaba dispuesta a hacer de todo para convertirse en madre sin importar los riesgos.

Todos los médicos se negaban a realizar tal tratamiento, pero un ginecobstetra que no quiso revelar su nombre, se atrevió a realizarle la fertilización in vitro a la anciana de 101 años, de momento todo estaba saliendo como Patricia quería, pero todo estaba por cambiar 6 meses después, ya que, debido a la avanzada edad de la mujer, el embarazo debía ser interrumpido por motivos de salud.

Ante esta situación, la anciana no dejaría que los doctores mataran a su primer hijo; y sugirió esperar al menos un mes más para dar a luz, los especialistas asombrados y muy asustados, aceptaron la petición de la mujer que se convirtió en la madre más longeva del mundo.

El parto de la madre de 101 años, se llevó a cabo a través una cesárea, que corría con muchos riesgos, ya que tanto la madre como el bebé, corrían con la alta posibilidad de morir. Por suerte, el parto fue todo un éxito y su bebe nació con algunas complicaciones en cuestiones de peso, según los pediatras que atendieron al bebé, el pequeño al que Patricia llamó Jesús, tuvo un peso de un poco más de un kilo, por lo que debía pasar solo unas semanas en incubadora.

Actualmente, el pequeño Jesús tiene 2 años y goza de un excelente estado de salud, y su madre que ahora tiene 103 años, se encuentra feliz de cumplir su sueño de ser la madre más longeva del mundo. Con esto quiere decir que nunca es tarde para hacer realidad tus sueños.

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