Mujeres y sus pertenencia.

Desde tiempos antiguos, los pechos de las mujeres han sido unos completos desconocidos, ya que siempre han recibido mucha atención por parte de los hombres y también de muchas mujeres, ya sean por placer o porque alimentan a otro ser humano en sus primeros meses de vida.

Y no solo cumplen todas esas funciones, también a lo largo de la historia, las mujeres han usado sus pechos para llevar algunas de sus cosas, tales como dinero o cualquier objeto que se pueda guardar en esa hermosa parte del cuerpo femenino. En pocas palabras, los pechos han servido como una cartera que viene incluida en la anatomía femenina para cumplir algunas funciones.

En este caso, te queremos contar la historia de Maria Fernanda Carrillo, una mujer de 30 años, que fue detenida y requisada por la policía de su ciudad, en un momento donde se encontraba muy nerviosa y apurada.

Como es costumbre, la policía de una pequeña ciudad que está situada entre Argentina y Chile, siempre realizaban rigurosas inspecciones para corroborar que los ciudadanos no lleven a escondidas sustancias ilícitas. En este caso, la joven María Fernanda, se encontraba muy apurada en su carro, ya que le urgía llegar temprano a una cita, que había pautado desde hace muchos días con un joven chileno que deseaba conocerla.

Frente a la situación de apuro y desespero en la que se encontraba la chica, la policía la detuvo para requisarla, y así asegurarse que tenía todo en regla, pero todo estaba por cambiar de un instante a otro, ya que la chica no dejaba de tocarse sus pechos una y otra vez, algo que despertó todas las alarmas de los funcionarios.

Ante la actitud sospechosa que manifestaba María Fernanda, los funcionarios le preguntaron qué guardaba con tanto misterio dentro de sus pechos, a lo que ella respondió, que no guardaba nada ilícito en sus pechos. Ante tantas preguntas que le hacían los funcionarios, la chica tuvo que hacer lo impensable; y no tuvo otra alternativa que mostrar al desnudo sus pechos, para asegurarle a la policía local que no era una de esas delincuentes que cruzaban la frontera entre Argentina y Chile.

Ante la situación, los funcionarios solo echaron a reír, ya que María Fernanda guardaba algunos objetos un poco atrevidos, Frente a esta chistosa situación, la policía dejó que la apurada chica asistiera a su cita, que sin comenzar ya tenía algunas anécdotas para contar.

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